La dependencia emocional se manifiesta cuando una persona establece vínculos en los que existe una necesidad excesiva de afecto, atención, aprobación o compañía, pudiendo aparecer miedo a la soledad, dificultad para poner límites y una fuerte preocupación ante la posibilidad de perder a la otra persona. Estas dinámicas pueden afectar a la autoestima, al bienestar emocional y a la capacidad de mantener relaciones equilibradas y saludables.
El método TMG se aplica en el abordaje de las dependencias emocionales trabajando sobre los pensamientos, emociones y conductas que mantienen estos patrones de relación. Se favorece el fortalecimiento de la autoestima, la autonomía personal, la gestión emocional y el establecimiento de límites saludables, proporcionando recursos para construir vínculos más seguros, equilibrados y satisfactorios.
