Los trastornos de identidad y la inseguridad emocional pueden manifestarse a través de dificultades para comprender y consolidar la propia identidad, una percepción inestable de uno mismo, dudas constantes sobre las propias capacidades y una elevada necesidad de aprobación. Estas dificultades pueden influir en la autoestima, la toma de decisiones, la gestión de las emociones y la manera de establecer relaciones con los demás, generando malestar e inseguridad en diferentes ámbitos de la vida.
El método TMG se aplica en el abordaje de estas dificultades mediante un trabajo integral sobre los pensamientos, las emociones y las conductas que influyen en la percepción de uno mismo. Se trabajan el autoconocimiento, la autoestima, la seguridad personal y la regulación emocional, favoreciendo una mayor estabilidad interna y el desarrollo de relaciones más saludables y equilibradas.
